Subsectores
Cada logística pide su nave
La logística no es un único negocio. Almacenar despacio, repartir deprisa, conservar en frío o consolidar carga de importación son operativas con requisitos opuestos. Elige la tuya.
¿Por qué cada operativa pide una nave distinta?
Porque la nave no es un contenedor neutro: es una herramienta de tu cadena. El vector que lo decide casi todo es la rotación de tu stock, es decir, con qué frecuencia entra y sale la mercancía. Una rotación baja convierte la nave en un volumen de almacenaje donde mandan la altura libre y los niveles de palet. Una rotación alta la convierte en un flujo, donde mandan los muelles, la playa de maniobra y la velocidad de paso de la carga.
Sobre ese eje se superponen los condicionantes de cada operativa. El frío añade aislamiento y potencia eléctrica. La paquetería añade conectividad de datos y energía para sorters. El comercio exterior añade compatibilidad aduanera y zona de control. Por eso empezamos siempre por la operativa, no por los metros cuadrados: los metros son la consecuencia, no el punto de partida.
El parámetro que decide en cada subsector
| Subsector | Parámetro crítico | Por qué pesa |
|---|---|---|
| Almacenaje | Altura libre | Rotación baja: se prioriza el volumen y los niveles de estantería. |
| Última milla | Muelles y playa | Rotación alta: lo que manda es el flujo de entrada y salida. |
| Cadena de frío | Potencia eléctrica | El consumo del equipo frigorífico decide la acometida. |
| Paquetería | Conectividad y muelles | Sorters, escáneres y datos exigen energía y red redundante. |
| Transitario | Compatibilidad aduanera | Consolidar carga pide zona de control y depósito aduanero. |
La lógica insular condiciona la operativa
En un archipiélago, el subsector no solo decide qué nave buscas: también condiciona dónde operas. La distribución que reparte dentro de una isla necesita un hub cercano al núcleo de consumo, mientras que la consolidación de carga de importación gravita hacia los nodos por los que entra la mercancía. No describimos aquí esos nodos —ese es otro enfoque—, pero sí lo que la operativa exige de la nave: número de muelles según la rotación, superficie de cross-docking para no acumular stock, y margen de potencia cuando hay frío. La isla cambia la ecuación; la nave la traduce en metros, muelles y kilovatios.
Elige tu subsector
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Almacenaje y depósito
Guardar mercancía con seguridad y aprovechar cada metro cúbico. El almacenaje puro premia la altura y el volumen por encima del número de muelles, porque el palet entra y sale despacio.
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Distribución y última milla
Mover mercancía deprisa hacia el cliente final. La distribución urbana y la última milla premian los muelles, el flujo recto y la velocidad de paso, no tanto la altura de la nave.
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Cadena de frío
Conservar producto a temperatura controlada de principio a fin. La cadena de frío es el subsector más exigente: el aislamiento, la potencia eléctrica y el mantenimiento marcan la diferencia.
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Paquetería y mensajería
Clasificar y reexpedir miles de bultos al día. La paquetería vive de la velocidad de cruce: muchas puertas pequeñas, suelo diáfano y un flujo que no se detiene.
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Transitario y comercio exterior
Agrupar, desconsolidar y tramitar carga que entra y sale de las islas. La nave del transitario se diseña en torno a su operativa: consolidación, control y despacho aduanero.
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Preguntas frecuentes
- ¿Puedo usar la misma nave para almacenaje y distribución?
- En parte. El almacenaje pide altura y volumen; la distribución pide muelles y playa de maniobra. Una nave mixta funciona si tiene ambos, pero suele sacrificar uno de los dos.
- ¿Qué decide qué nave necesita mi operativa?
- La rotación de tu stock. Si el producto entra y sale rápido, mandan los muelles y el flujo. Si reposa semanas, mandan la altura y el volumen de almacenaje.