Rotación de stock
Ritmo al que la mercancía entra y sale del almacén en un periodo. Una rotación alta pide muelles ágiles y poca estantería; una baja pide más espacio de guarda y altura para acumular.
La rotación de stock mide cada cuánto se renueva la mercancía del almacén. Es la diferencia entre un cross-dock que vacía a diario y un depósito que guarda durante meses.
Es el primer dato que pedimos antes de buscar nave. Define si tu operativa necesita «puertas» o necesita «metros cúbicos», y eso cambia por completo el tipo de inmueble.
Cómo se calcula la rotación
La fórmula básica relaciona lo que vendes con lo que tienes parado. Se obtiene dividiendo el coste de la mercancía vendida en un periodo entre el valor del stock medio de ese mismo periodo.
En unidades físicas, el cálculo equivale a las unidades expedidas divididas entre las unidades en stock medio. Es la versión que más usa el responsable de almacén para dimensionar el flujo.
El resultado es un número de veces al año. Una rotación de 12 significa que el inventario se renueva cada mes; una de 2, que tarda medio año en salir.
Esta lógica de rotación de inventario es estándar en la gestión de cadena de suministro descrita por el CSCMP (Council of Supply Chain Management Professionals). El dato exacto depende de tu sector y de tu mix de productos.
Cómo decide tu nave
Mucha rotación pide muelles ágiles y un flujo recto que no se cruce. La mercancía cruza la nave en horas, así que pesa el número de puertas, no la altura.
Poca rotación pide lo contrario: altura libre y volumen para acumular palets en varios niveles. El producto duerme semanas, y cada metro cúbico bien apilado ahorra superficie.
Calcula tu rotación antes de visitar naves. Es lo que evita pagar muelles que no usarás o quedarte sin altura cuando la operativa crezca.