Cadena de frío
Conservar producto a temperatura controlada de principio a fin. La cadena de frío es el subsector más exigente: el aislamiento, la potencia eléctrica y el mantenimiento marcan la diferencia.
La cadena de frío conserva el producto a temperatura controlada sin romperla en ningún punto. Es el subsector logístico más exigente con la nave.
Qué nave pide el frío
El aislamiento lo es todo. Cubierta, cerramientos y suelo deben mantener la temperatura, ya sea refrigerado o congelado, con el menor consumo posible.
La energía es el segundo pilar. Una acometida potente y un respaldo eléctrico evitan que un corte de luz eche a perder horas de mercancía.
Los muelles también cambian. Para no romper la cadena al cargar, se necesitan muelles isotermos con abrigos que sellen el camión contra la fachada.
Normativa sanitaria del frío
Almacenar alimentos refrigerados o congelados no es una actividad libre. Requiere autorización sanitaria de la instalación, conforme al Reglamento CE 852/2004 sobre higiene de los alimentos, transpuesto en España por el RD 191/2011.
Para productos de origen animal, el Reglamento CE 853/2004 marca temperaturas de referencia, como los –18 °C en congelados. La nave debe poder sostener ese registro de forma continua y documentada.
Conviene comprobar antes de firmar si el inmueble admite la autorización que tu actividad necesita. Es un requisito que condiciona la nave tanto como la potencia eléctrica.
Por qué la potencia pesa más en Canarias
El clima del archipiélago es cálido y constante, sin heladas pero con calor exterior casi todo el año. El equipo frigorífico trabaja contra esa temperatura ambiente de forma sostenida.
Eso eleva la demanda de potencia frente a una nave peninsular con inviernos fríos. El dimensionado del equipo y de la acometida se calcula sobre ese salto térmico permanente.
Por eso, en frío, una acometida potente con margen de ampliación no es un lujo: es la base que sostiene toda la operativa.
Lo que comprobamos contigo
Verificamos aislamiento, potencia eléctrica disponible, respaldo, muelles isotermos y sistema de registro de temperaturas antes de proponerte una nave de frío.
Qué pide la nave
- Aislamiento térmico en cubierta, cerramientos y suelo (cámara fría o congelado).
- Potencia eléctrica reforzada y, a ser posible, grupo electrógeno de respaldo.
- Muelles isotermos con abrigos para no romper la cadena al cargar.
- Desagües, suelo antideslizante y registro de temperaturas continuo.
- Autorización sanitaria de la instalación cuando se almacenan alimentos.
Preguntas frecuentes
- ¿Vale cualquier nave para frío?
- No. La cadena de frío necesita aislamiento específico y mucha potencia eléctrica. Almacenar alimentos refrigerados exige autorización sanitaria, según el Reglamento CE 852/2004, transpuesto en el RD 191/2011. Adaptar una nave seca es obra mayor.
- ¿Qué temperatura exige la normativa para congelados?
- Para productos de origen animal, el Reglamento CE 853/2004 fija como referencia los –18 °C en almacenamiento de congelados. Tu equipo frigorífico debe sostener ese registro sin cortes. El umbral exacto depende del producto.
- ¿Es necesario el respaldo eléctrico?
- Muy recomendable. Un corte de luz puede arruinar horas de mercancía. Por eso en frío se valora el grupo electrógeno de respaldo y una acometida con margen sobrado.